| Ana
Miralles, pintora catalana, en cuya tierra se ha formado no sin dejar
de peregrinar por museos españoles y extranjeros, en los que ha encontrado
respuesta a sus inquietudes. La más inmediata fue la abstracción y
el color de Zobel y las formas de Frankenthaler. Aunque éstos no ejercieron
en ella una influencia duradera, ni la marcaron. A partir de ahí empezó
a interesarse por las imágenes más cercanas logrando paisajes definitivos
y no menos interesantes bodegones ( donde como en los de Morandi )
las cosas más banales ( unos cacharros de loza, unas botellas, un
vaso, una flor marchita ) quedan transfiguradas por obra y gracia
de la intuición plástica, poética casi onírica que manifiesta la pintora
a la hora de expresar la esencia de las cosas más cercanas.
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